Energía
de la Biomasa |
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La
energía de la biomasa es aquella que se obtiene
de productos y residuos animales y vegetales. Así,
la energía contenida en la leña, los cultivos
energéticos, el carbón vegetal, los residuos
agrícolas, los residuos urbanos y el estiércol
puede ser calificada como energía de la biomasa
y clasificarse como formas primarias a los recursos
forestales y como formas secundarias a los residuos
forestales, agrícolas, ganaderos y urbanos.
Los
recursos de biomasa
El
potencial técnico de la bioenergía en
México se estima entre 2,635 y 3,771 Petajoules
al año. Del potencial estimado, un 40% proviene
de los combustibles de madera, 26% de los agro-combustibles
y 0.6% de los subproductos de origen municipal. Se estiman
además 73 millones de toneladas de residuos agrícolas
y forestales con potencial energético, y aprovechando
los residuos sólidos municipales de las 10 principales
ciudades para la generación de electricidad a
partir de su transformación térmica, se
podría instalar una capacidad de 803 MW y generar
4,507 MWh/año.
En
otros trabajos como el de de Riegelhaupt,
Saldaña Ghilardi (2005) se calcula que un
potencial de 1,743 millones de metros cúbicos
al año de biogas o su equivalente en energía
primaria de 35 PJ al año.
Tecnología
de aprovechamiento y/o transformación de la biomasa
Desde
el punto de vista energético, la biomasa se puede
aprovechar de dos maneras: (a) quemándola para
producir calor o (b) transformándola en combustible
(sólido, líquido o gaseoso) para su transporte
y/o almacenamiento.
Para
transformar a la biomasa se pueden llevar a cabo varios
procesos. De manera genérica estos procesos son
de cuatro tipos:
Evaluación
del potencial del recurso de biomasa
La
evaluación de las posibilidades de generación
de electricidad a partir de biogás, exige información
confiable respecto de factores tales como la cantidad
de residuos disponibles para ser aprovechados, la proporción
de residuos orgánicos y su contenido de humedad,
el clima (precipitación y temperatura), entre
muchos otros.
Para
lo que corresponde a biogás de rellenos sanitarios,
la SEDESOL, en colaboración con la Agencia de
Protección al Ambiente (EPA) de los Estados Unidos,
desarrolló el Modelo
de Biogás Mexicano que provee valores para
el índice de generación de metano y para
el potencial de generación de metano (el cual
puede ser utilizado para generar electricidad). Estas
dos constantes fueron desarrolladas utilizando datos
de precipitación y datos de biogás de
rellenos sanitarios recopilados en diversas partes de
México. Los datos recopilados ayudan al usuario
de este programa para producir proyecciones de generación
y captación del metano en rellenos sanitarios
localizados en las distintas regiones de México.